top of page

Niños y Adolescentes

La terapia para adolescentes puede ser de diferentes tipos y puede tratar una variedad de preocupaciones que los adolescentes puedan experimentar. En última instancia, el objetivo es ayudar a los adolescentes a afrontar los problemas que puedan estar experimentando y a funcionar mejor en diferentes áreas de sus vidas.

La adolescencia es un período esencial del desarrollo. Los expertos sugieren que los problemas de salud mental no son infrecuentes durante estos años: uno de cada tres estudiantes de secundaria reporta síntomas de depresión como tristeza y desesperanza. Al igual que con los adultos, la terapia puede ser un recurso útil para que los adolescentes aborden algunas de estas preocupaciones comunes.

Si los padres han traído a un niño brillante que, sin embargo, tiene dificultades académicas, por ejemplo, un terapeuta podría evaluar si el niño tiene problemas de atención o una discapacidad de aprendizaje no detectada. Los resultados de las pruebas pueden ayudar a su terapeuta a diagnosticar una afección o brindarle más información sobre su forma de pensar, sentir y comportarse.

Existen muchos tipos de terapia para adolescentes , por lo que es importante aprender a explorar sus opciones y cómo funciona cada una para tomar una decisión informada sobre lo que cree que necesita. Los tipos comunes de terapia para adolescentes incluyen:

· Terapia cognitivo conductual (TCC)

· Terapia familiar

· Terapia de aceptación y compromiso (ACT)

· Terapia dialéctica conductual (DBT)

· Terapia interpersonal (IPT)

Terapia cognitivo-conductual (TCC)

La terapia cognitivo-conductual, a menudo denominada TCC, es un tipo de psicoterapia que se centra en establecer conexiones entre pensamientos, conductas y sentimientos. Los psicoterapeutas que utilizan la TCC ayudan a las personas a identificar y cambiar patrones disfuncionales.

La TCC se utiliza a menudo con adolescentes. Puede ser eficaz en el tratamiento de una amplia gama de problemas, incluidos los trastornos alimentarios, el uso/abuso de sustancias, la ansiedad y la depresión.

Principios básicos

La TCC se basa en la idea de que existe un vínculo claro entre pensamientos, comportamientos y sentimientos. Un adolescente que piensa que es socialmente incómodo, por ejemplo, puede experimentar ansiedad y evitar las interacciones sociales.

La TCC funciona ayudando a los adolescentes a aprender a identificar sus pensamientos negativos automáticos y reemplazarlos por otros más útiles y realistas.

Terapia familiar

La terapia familiar es un enfoque que ayuda a los adolescentes a abordar los problemas interpersonales y familiares que afectan su bienestar mental. Para los adolescentes que enfrentan problemas con el ambiente hogareño o conflictos familiares, este tipo de terapia puede ayudar tanto al niño como a la familia en su conjunto.

Principios básicos

La terapia familiar funciona mejorando la conciencia emocional y la comprensión de su papel en la familia. Al trabajar con su terapeuta y con el resto de la familia, las personas pueden aprender formas más efectivas de comunicarse entre sí.

También puede ayudar a los padres y cuidadores a aprender estrategias como escuchar y validar las emociones de sus hijos.

Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

La terapia de aceptación y compromiso, a menudo denominada ACT, es un enfoque que puede ayudar a los adolescentes a aprender a identificar, comprender y aceptar sus emociones. Los adolescentes suelen enfrentar emociones fuertes o desafiantes, por lo que comprender estos sentimientos puede ayudarlos a encontrar formas de manejarlos de manera efectiva.

Principios básicos

El principio básico que subyace a este enfoque es que aprender a aceptar las emociones puede ayudar a mejorar la flexibilidad psicológica. Esta habilidad implica ser capaz de regular las emociones a corto plazo y dejar de lado los sentimientos hasta poder abordarlos de una forma eficaz y aceptable.

Terapia dialéctica conductual (DBT)

La terapia dialéctica conductual, también conocida como DBT, es una forma de TCC que se desarrolló originalmente para tratar el trastorno bipolar límite (TLP). Desde entonces, se ha adaptado para tratar otras afecciones de salud mental, incluido el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la depresión, los trastornos alimentarios, el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y las conductas suicidas.

Principios básicos

Las estrategias clave utilizadas en DBT incluyen:

· Mindfulness, que implica aprender a centrarse en el momento presente sin preocuparse por el pasado o el futuro.

· Tolerancia al malestar, que implica el uso de técnicas como la distracción o el autotranquilismo para tolerar mejor las emociones o situaciones angustiantes.

· Eficacia interpersonal, que se centra en ayudar a los adolescentes a desarrollar relaciones positivas y saludables.

· Regulación emocional, que ayuda a los adolescentes a identificar y etiquetar las emociones y a explorar formas de afrontar sus sentimientos de forma eficaz

Terapia interpersonal (IPT)

La terapia interpersonal es un enfoque de tratamiento que se centra en cómo las relaciones interpersonales y las interacciones sociales afectan la salud mental y el bienestar. Una forma de esta terapia, conocida como psicoterapia interpersonal para adolescentes (IPT-A), se ha adaptado específicamente para tratar la depresión en adolescentes de entre 12 y 18 años.

Principios básicos

La idea clave detrás de la IPT es que mejorar las relaciones puede ayudar a aliviar los síntomas de la depresión. Ayuda con las dificultades en las relaciones al abordar los déficits interpersonales que dificultan que los adolescentes formen y mantengan relaciones de calidad.

Child Therapy

Tenga en cuenta

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), obtener un diagnóstico e intervención tempranos es esencial para el bienestar de los niños con problemas de salud mental. Los CDC sugieren que el 15,1% de los adolescentes entre 12 y 17 años han tenido un episodio depresivo y el 36,7% lucha con sentimientos persistentes de tristeza o desesperanza.

Si su adolescente tiene un problema de salud mental o de comportamiento, hable con su médico. Un médico puede descartar cualquier posible problema médico que pueda estar contribuyendo al problema y puede derivarlo a un terapeuta.

Es probable que un profesional de salud mental quiera entrevistarlos a usted y a su hijo adolescente para comprender mejor el problema actual. Luego, las sesiones pueden incluir solo a su hijo adolescente, o el terapeuta puede desear que usted u otros miembros de la familia asistan. La terapia en línea (también conocida como telesalud) es otra opción de tratamiento que también puede resultar eficaz para los adolescentes.

bottom of page